Este proyecto de ley es un revés y es frustrante. Pero no cambia lo que sabemos que es cierto. El hambre no empezó con este proyecto de ley y tampoco terminará con él. Nuestro El trabajo colectivo nunca se ha definido por una sola decisión política. Tiene sus raíces en las personas a las que servimos y en los sistemas que sabemos que necesitan cambiar.
Este momento refuerza la importancia de esfuerzos sólidos y coordinados para proteger y fortalecer los programas que funcionan. Oklahoma Sin Hambre mantiene su compromiso con esta labor y agradecemos colaborar con socios que comparten la misma urgencia.
